
El Volvo S60 con frenos automáticos será presentado en enero en el Detroit Motor Show, y comercializado a lo largo del 2010. Se trata de un coche con freno automático que prefigura lo que serán los coches de Volvo a partir de la segunda década del siglo. Según Thomas Broberg, especialista de la empresa en seguiridad, en el año 2020 sus coches saldrán de fábrica dotados de un sistema de radar capaz de detectar cualquier amenaza (para el propio coche o un tercero, sea coche o peatón) que activará automáticamente su inmovilización tras avisar mediante señales lumínicas y acústicas al conductor.
Objetivo: fabricar automóviles a prueba de accidentes
Actualmente el Volvo S60 se comercializa (30.000 € de nada) con detección de puntos ciegos, visibilidad optimizada en carreteras sinuosas o chasis activo.
El avance, en Sweden News