12 Terabytes de datos en vídeos, mil millones de casos de infracción de derechos de autor: estos pueden ser las cifras aproximadas que disputa Viacom a YouTube.
Sin embargo, un acuerdo entre ambas partes (Ars Technica) ha obviado la identificación de los usuarios (ID de usuario en YouTube, dirección IP…) Viacom parece conformarse con la comprobación estadística de la violación de copyrights para obligar así judicialmente a retirar todo este material que sea declarado ilegal, así como presionar a YouTube de cara al futuro inmediato.
Lo cual nos sitúa ante un interesante escenario. Asumiendo que Internet se convertirá en un espacio controlado por ISPs y Gobiernos, este acuerdo entre Viacom (un típico agente tradicional y la red no neutra) y Google (paradigma de la nueva Internet y la red neutra) supone un pacto que puede extenderse como fórmula: un reparto de poderes.
Google defiende la privacidad de sus usuarios a cambio de que estos no suban material con copyright. Lo que significa que Google asume formalmente, por omisión, la prohibición de redistribuir películas, canciones o vídeos sobre los que no tengamos los derechos de propiedad