
Esta es la hipótesis planteada en un artículo publicado en Nature Physics que recoge Discovery News: diamantes sólidos flotantes en grandes zonas de diamante líquido, de forma parecida a como el hielo flota en el agua.
La investigación se basa en las primeras mediciones detalladas del punto de fusión de los diamantes (difíciles de obtener por las altísimas temperaturas que necesita el diamante para convertirse en líquido, antes de transformarse en grafito), que revelan un comportamiento semejante al del agua durante la congelación
El “océano de diamantes” podría ayudar a explicar la orientación de Urano y el campo magnético de Neptuno, planetas cuyos polos magnéticos y geográficos difieren en hasta 60 grados.
Vía Slashdot