
El colectivo Anonymous se convirtió, a pesar de RTVE, en protagonista de la gala de los Goya. Organizó una enorme pitada contra la ley Sinde y sus cómplices en las afueras del Teatro Real, tumbó la web de la Academia y los Goya y repartió pegatinas con la imagen tras la que protegen su intimidad.
Santiago Segura fue uno de los pocos artistas que no solo la recogió sino que además se dejó fotografiar y colgó la imagen en Twitpic.





