
El 30 de abril de 1993, Tim Berners-Lee y el CERN regalaron el primer navegador (origen de toda la web) a la Humanidad. Supongamos que el invento hubiese salido de los laboratorios de Apple o de Microsoft: se hubiese desarrollado en régimen de exclusividad sin que la comunidad de desarrolladores tuviese acceso libre y gratuito a su código. Es más: seguramente hoy existirían varias soluciones cerradas e incompatibles que impedirían la navegación multiplataforma que disfrutamos hoy, ajena a sistemas operativos, fabricantes y lenguajes.
Tim Berners-Lee escribió el navegador en 1990 en Objective-C sobre un ordenador NeXT, se llamó inicialmente WorldWideWeb y después Nexus para evitar confusiones con el propio entorno global de navegación.
Vía Wikipedia