ACERCA DE · CONTACTO · RSS · ·

despuesdegoogle

internet y pos(t)modernidad


Atención: Este blog ya no se actualiza. Desde el 22 de agosto de 2011 se ha integrado en el nuevo blog tiempos pos(t)modernos, que te invitamos a visitar



Archive for the ‘televisión’ tag

Rosa Benito y la basura VIP

leave a comment

rosa benitoSin entrar en profundidades sobre la gestión de los residuos (también humanos) como signo de nuestra postmodernidad más problemática (para los interesados: Vidas desperdiciadas. La modernidad y sus parias, de Zygmunt Bauman): Rosa Benito ganó ayer la edición de Supervivientes 2011, en olor de multitudes.
Para los más despistados: Rosa forma parte de la plantilla de estrellas mediáticas que giran en torno a Jorge Javier Vázquez y gobiernan la audiencia que se multiplica desde Telecinco.

Telebasura, dicen los exquisitos. Pero la basura televisiva no es solo sangre y morbo marginal, también tiene su galería de divos y divas, su bollywood de famos@s.
O mejor, de exfamosos. Personajes residuales que personifican el glamour que ejerce en los telespectadores lo falso, lo simulado, lo impostado.
En Sálvame (programa icono de esta cultura) se concentran muchos de estos pseudofamosos. Como la basura que generamos son los restos de nuestro ciclo consumista, la telebasura provee de personajes basura, residuos de una actividad productiva y creativa que cada vez nos interesa menos: sustituimos el artista por el entorno del artista, el producto artístico por el buzz (cuanto más alejado de la obra, mejor) que contagia los medios.

Sálvame, colección o escaparate de ex que hablan de ex. Rosa Benito es la casi ex de Amador, el hermano de Rocío Jurado, una ilustre (la única auténtica) ex, por cuanto falleció hace unos años: Rosa es la tercera en la cadena trófica de la fama que deriva de una rama de la Jurado.
Otra tertuliana: Raquel Bollo, ex de Chiquetete, un excantaor que se mantiene semivivo en la crónica rosa.
También está Paz Padilla, una excómica.
Kiko Hernández, un ex de Gran Hermano
O Mila Santana, muy ex de aquel tenista mítico y de (dicen) Encarna Sánchez, aquella más mítica locutora de radio.
¿No es JJ Vázquez todavía un ex del Tomate?
Y Kiko Matamoros: hermano de Coto, otro ex desaparecido en combate.
Y Belén Esteban, ex de un extorero.

Si el simulacro es uno de los signos de nuestra postmodernidad, esta pandilla de falsos famosos que con su omnipresencia televisiva suplantan a los tal vez verdaderos famosos de los que hablan y con los que en algún momento estuvieron emparentados y de los que son contrapartida light, reflejo que puede magnificarse porque al no tener nada de auténtico permite una réplica diaria que satisfaga un consumo masivo.
¿Se imaginan a Isabel Pantoja dando un recital en la tele cada día?

Segundones, parásitos. Como lo son tantos zombies y vampiros que se han puesto de moda en la literatura fantástica de telenovela porque forman parte de la misma familia de residuos humanos que nuestra época produce de forma descontrolada e ignominiosa. Campos de refugiados, por ejemplo.
Esta basura VIP que brilla en la tele se multiplica en multitud de tertulias, programas, polémicas, revistas. Como la basura real, con la que ya no sabemos qué hacer de tanta como producimos.
Más consumo, más basura. Ahí están las toneladas vertidas por Ortega Cano, un extorero exmarido de una excantante. Su accidente de coche llena más plazas que sus faenas.

Written by emiligene

julio 30th, 2011 at 1:29 am

Enfermedad y televisión

one comment

He regresado al blog después de una nueva hospitalización, empujada por una infección hospitalaria, valga la redundancia. Al parecer los gérmenes que crecen en quirófanos, bolsas, instrumentos, sondas y demás material sanitario son fuertes a base de desarrollarse en su propio ambiente. O sea que tuve que volver al suero, a los antibióticos y toda la rutina que marca la vida en una habitación de hospital.
Aparte de los dolores, molestias o incomodidades que puedan sufrirse, se impone desde el primer momento una perspectiva existencial que nos aísla de la realidad. De golpe, la cotidianeidad (con toda su riqueza de ocupaciones, personas, sonidos y gestiones) desaparece y es sustituida por una especie de realidad virtual donde no entran los rayos del sol ni el espectáculo del tráfico urbano. Este mundo burbuja gira irremediablemente en torno a tu enfermedad, de forma que esta se convierte en referencia obsesiva, solo interrumpida por un horario pautado de desayuno, toma de temperatura, pastilla, almuerzo… Enfermeras y auxiliares portadores de noticias del mundo que se extiende (queremos creer que sigue ahí) más allá de la puerta de la habitación.
No existe soporte sicológico para este tipo de depresión, como sí hay un seguimiento físico (la bolsa de hidratación, nivel de la bolsa de la sonda o el drenaje, comprobación de la tensión…) de la evolución de la enfermedad o la intervención quirúrgica.
El soporte sicológico se confía al televisor. O al calor humano que proporcionan algunas visitas, especialmente la compañía atenta de los seres queridos.
Habitualmente no consumo televisión. Invierto mi tiempo y curiosidad en Internet o en la lectura de prensa o libros impresos. Pero durante los dos periodos de hospitalización estuve enganchado a la televisión. Mañana, tarde y noche. Ni me apetecía conectarme a Internet ni juguetear con el portátil ni leer revistas o periódicos. El mando a distancia como instrumento de exploración que me mantenía activo y entretenido, ocupado.
Y me acordé de aquel ensayo de Román Gubern La mirada opulenta donde descubrí que la televisión es una adicción sustitutiva. A pesar de que engancha a amplias capas de población cautiva (digamos niños, parados, amas de casa, personas mayores o que viven solas) se abandona fácilmente apenas aparece un plan más atractivo.
Entiendo mejor ahora la supervivencia de la televisión como medio, en una sociedad que ha cambiado radicalmente en las últimas décadas: sigue estando ahí a la distancia de un clic emitiendo en forma de flujo continuo que a nada nos compromete, acompañándonos mientras construye a nuestro alrededor una capa confortable de complicidad.

Written by emiligene

diciembre 31st, 2010 at 8:41 pm

Posted in postmodernidad

Tagged with

Televisión, la otra brecha tecnológica

2 comments

25 partidos de fútbol del próximo Mundial (a la vuelta de la esquina) serán retransmitidos en 3D gracias al acuerdo entre Sony y ESPN.
En el mercado ya empiezan a aparecer los primeros televisores 3D (Sony, Panasonic o Samsung entre los primeros fabricantes)
TV3 anuncia para este mismo año la retransmisión en 3D de la obra de teatro ‘Llits’.
En EEU DirectTV lanza en marzo un canal en 3D: estos son algunos de los datos generados por una tecnología que finalmente parece decidida a despegar por mucha recesión internacional que nos frene el bolsillo.

Esta nueva oleada nos va a llegar cuando una pequeña parte de la población todavía se está planteando sustituir el televisor de tubos por uno de pantalla plana o el de plasma por otro Full HD que les permita disfrutar de las películas Blu-Ray y los ocho canales de televisión HD que Satélite Digital está ofreciendo.
La mayoría de la gente está poniéndose al día con la famosa TDT sin saber muy bien por qué aunque nos hayan amenazado durante meses y meses de campaña con desconectarnos del todo.
Quizás porque no nos lo creemos, como mis hijas pequeñas no pueden imaginar mi infancia sin televisor o mi adolescencia con un solo canal en blanco y negro.

El mundo, sin embargo, cambia cada vez más rápido y sin previo aviso, por mandato de un hipercapitalismo necesitado de un consumo más y más fugaz.
Hablan los expertos de la brecha digital que ha abierto la informática, con su correspondiente tasa de analfabetismo funcional, cuando en realidad la misma televisión, tan cercana y universal, nos sobrepasa. Damos por hecho que forma parte inmutable de nuestro decorado doméstico, cuando los fabricantes ya han escrito un nuevo guión: televisores 3D y con conexión a Internet.

La televisión ya no es la que ha sido durante décadas. Apenas se nota el impacto de una transformación que se acelera, pero los primeros síntomas apuntan un futuro inmediato sin marcha atrás: un nuevo escenario de contrastes y extremos, como corresponde a esta época que ensancha las diferencias entre muy ricos y muy pobres, entre Norte y Sur. Televisores y canales low cost (programación basura, resolución estándar) para una inmensa mayoría frente a un sector high-tech (canales de pago, vídeo bajo demanda, Dolby Surround y Home Cinema, conexión a Internet, pantallas HD y en 3D, contenido especializado)

Curiosamente, las sofisticaciones de la nueva televisión no entusiasman a los usuarios más tecnológicos (véanse los comentarios en la noticia meneada sobre televisores LED , empadados de escepticismo), lo cual parece indicar que tal revolución se orienta hacia un mercado de lujo, vaciado por tanto de contenido. Pura sofisticación sensorial, al margen de un fortalecimiento democrático en la creación y distribución de la información.
La televisión, después de décadas de igualitarismo, está abriendo una (otra, junto a la digital) brecha tecnológica en la sociedad postmoderna.

Imagen tomada de El eremita inquieto © El Roto

Written by emiligene

enero 12th, 2010 at 6:16 pm

Posted in postmodernidad,tvOnLine

Tagged with ,

YouTube aterriza en la televisión de casa

leave a comment

youtubetv

Google quiere dominar el mundo. Ya se ha hecho con la publicidad pero le falta(ba) la televisión.

Para conseguirlo ha ido poniendo guapo a su YouTube (alta calidad, formato panorámico, traduccion automática, indexación de texto, anuncios, canales comerciales, pacto con las grandes productoras…) hasta que los fabricantes de televisores no han podido resisitirse y se han puesto a anunciar modelos con conexión a Internet y con todo el soporte para YouTube: Sony Bravia ya no está solo.

Pero Google no espera sentado, y está abriendo su portal de vídeos a la televisión de los miles de millones de casas de todo el mundo… a las consolas. Ha rediseñado YouTube para ofrecer una interfaz mucho más navegable (imagen superior) a los usuarios de la PS 3 o la Wii conectadas a los televisores del salón.

No hay escapatoria. Las teles vendrán con YouTube o los jugones de la casa pondrán YouTube en la tele. ¿Qué pasará con los muchos ingenios y fórmulas -Media Centers, SlingBox, Apple TV… – en el mercado?

Written by emiligene

enero 17th, 2009 at 5:16 pm

Posted in videoOnLine

Tagged with ,

¿Por qué hay televisiones públicas?

3 comments

“Si no hay periódicos públicos, ¿por qué tiene que haber televisiones públicas?”
La pregunta retórica fue lanzada por PedroJota en el Foro de la Nueva Comunicación, basándose en un argumento tan simple como este: las televisiones públicas nos cuestan más de 2.000 millones de euros.

Planteamiento provocador para un tema apasionante, que merece discutirse.
Si por una parte estamos la mayoría de acuerdo en la convenciencia o inlcuso necesidad de una enseñanza pública, de unos transportes públicos o de una sanidad pública, que corrigen desigualdades socioeconómicas o al menos intentan mimimizarlas en sus prestaciones más básicas, ¿se justifica una televisión pública?

Creo que la realidad actual da la razón al director de El Mundo. Ante una TVE de programación patética plagada de publicidad, se nos acaban los agumentos para defender una televisión pública que además es ruinosa y tenemos que pagar con nuestros impuestos.

Otra cosa sería un modelo semejante al de la BBC, tal como ha funcionado durante décadas. Producción independiente y de calidad, sin publicidad y con un valor social y divulgativo añadido.
Seguramente este modelo es inviable en la actual época de neoliberalismo globalizador, como parece evidenciar la misma crisis de identidad de la BBC.

Existe televisión pública porque ningún partido mayoritario está interesado (especialmente mientras gobierna) en eliminarlo. Su efecto propagandístico es demasiado grande como para obviarlo.
En este sentido, los partidos (me refiero al aparato de los partidos, encargado de gestionarlo y rentabilizar sus recursos para conseguir su objetivo: ganar elecciones) aprendieron la lección de la Historia.

La democracia del siglo XIX no asumió la prensa pública, y todavía hoy ésta nos parece un fenómeno despreciable, típico de una dictadura. Pero la llegada de las nuevas tecnologías de comunicación en el siglo XX, de la radio a la televisión pasando por la asignación de radiofrecuencias y licencias de emisión, fueron incorporadas por los Gobiernos más liberales y unos partidos convertidos ya en maquinarias electorales.

La televisión pública es una bonita entelequia que no tiene sentido en la sociedad actual.

Written by emiligene

diciembre 17th, 2008 at 7:43 pm

Posted in tvOnLine

Tagged with , ,

¿Información diferida y secuencial? No, gracias

leave a comment

Busco el periódico matutino en el bar para acompañar el café con leche que inaugura la jornada, laboral o no: ritos de un tiempo en que la prensa nos ponía al día. Disfruto este primer momento del día pero a veces me siento ridículo comprobando que la mayoría de noticias que leo son anticuadas. Hace diez horas o más que las descubrí en blogs y prensa digital. En Internet.

Un sentimiento parecido se activa cuando veo las noticias en cualquier telediario, una costumbre igualmente heredada de los tiempos offline pero que he reducido de forma radical. Me aburre el discurso, organizado secuencialmente (al menos el diario puedo leerlo en el orden que me da la gana) y previsible, que me obliga a adoptar un rol pasivo, de consumidor sin más derechos que el zapping.

Revivo tal absurdo cuando estoy pendiente de alguna noticia. Pongamos, como ejemplo trivial, de un resultado electoral o futbolístico. ¿Qué sentido tiene esperar a que se emita puntualmente el parte informativo de la televisión (todos los canales a la misma hora) o hasta la prensa de la mañana siguiente?

Y esto me lleva a mirar con asombro a cuantos están conectados al mundo mediante revistas, periódicos, televisión y hasta radio, este medio ágil y cercano que sin embargo también es unidireccional.
La pregunta que me hago: ¿cómo puede toda esta gente aceptar la esclavitud de una información diferida y secuencial?

Written by emiligene

noviembre 12th, 2008 at 5:56 pm

Posted in blogosfera

Tagged with , , ,

TV3 libera todo su archivo

leave a comment

3alacarta lleva años poniendo los últimos episodios de TV3 a disposición del público en Internet, pero obligaba a pasar por caja para acceder a su material histórico. Una fórmula generosa en comparación a las restricciones de los tiempos fundacionales de la prensa digital y de los portales televisivos pero absolutamente anacrónica en la actualidad.
Las cadenas han tenido que rebajar sus condiciones a cero para competir con las redes P2P, la TDT, servicios como Zattoo y Hulu, o los cientos de sitios de vídeo social. Lo hicieron hace poco RTVE y Antena 3, y ahora lo hace la televisión catalana.

TV3 libera completamente sus fondos: 75.000 vídeos más los 600 que se van añadiendo semanalmente. Y mejora la oferta estándar: suscripción RSS, vídeos en alta definición, acceso a toda la producción propia y comprada de todo tipo de géneros, vídeo bajo demanda…. Parece que además facilitará la incrustación en blogs y webs aunque por ahora sólo he encontrado que pueda compartirse en redes sociales.

La noticia, en Televisió de Catalunya

Written by emiligene

noviembre 5th, 2008 at 8:19 pm

Posted in tvOnLine

Tagged with , ,

Televisión, droga blanda

leave a comment

Los anuncios tremendistas avisando de los devastadores efectos de la droga suelen aferrarse a una iconografía que nos remite al consumo de cocaína, pastillas, heroína o marihuana. Nunca incluyen en su repertorio referencias al tabaco, alcohol o televisión, las tres drogas cotidianas que forman parte de nuestro entorno. Quizás habría que añadir el café y alguna otra.

En general estas drogas legales y hasta bendecidas por el uso son drogas duras, tanto por los efectos como por la adicción que crean. Un ejemplo: el tabaco, una de las sustancias más adictivas que existen.

Por contra, la televisión es una droga blanda, una forma de placebo. Es cierto que la programación televisiva es mediocre y estupidizante en general, y que cumple un importante papel de domesticador social.
También que existe una importante proporción de espectadores enganchados sin remedio, público cautivo incapaz de despegarse del efecto hipnótico que produce la pequeña pantalla.

Basta trasladar al sujeto abducido por el poder de la tele, a otro escenario más estimulante y que le incite a algún tipo de actividad o socialización para que desaparezca el efecto adormecedor. De golpe, se libera de la esclavitud, sin vivenciar ningún tipo de síndrome de abstinencia.

La tele es simplemente un sustitutivo. De la amistad, del amor, del proyecto personal, del diálogo reparador, de la compañía, de la aventura.
Estoy pasando dos días con Irina y las dos niñas en un hotelito cerca de una playa, que tiene pista de tenis, piscina cubierta y calles y paisajes a su alrededor por explorar. Consecuencia: las niñas, que en casa tienen la televisión casi siempre en marcha, ni siquiera la han mencionado. Es más: hay un televisor en la habitación y se han limitado a mirarlo como si se tratase de un mueble.

Written by emiligene

noviembre 1st, 2008 at 8:42 pm

Posted in postmodernidad

Tagged with

Theatre HD Player de Kodak, Internet en el salón

leave a comment

Enlaces directos a Kodak Gallery o Flickr para acceder a nuestras galerías de imágenes online. Radio Internet. Vídeos de YouTube… Toda la Red en la tele.
Un nuevo dispositivo para llevar Internet al televisor del salón, un asalto que cuenta todavía con pocos pretendientes: Evergreen, TiVO, Myka con Linux, o AppleTV.

Theatre HD Player se conecta al televisor HD y mediante WiFi a Internet. De esta forma puede integrarse en la red local.
Una curiosidad: el dispositivo es gestionado desde un mando a distancia “giroscópico” nada estándar, parecido al wiimando.

Disponible en septiembre por menos de 200 €, con firmware actualizable: Kodak promete prontas y regulares ampliaciones.

Noticia en Crave | CNet

Written by emiligene

julio 12th, 2008 at 12:39 am

Posted in hardware

Tagged with , ,