En la foto de página de Massimo Tartaglia, un primer plano de este italiano airado y sin antecedentes que en un ataque de indignación agredió a Berlusconi. Un gesto que ha disparado su popularidad a cerca de 50.000 fans
En la foto de la portada del grupo Sosteniamo SILVIO BERLUSCONI contro i FAN di massimo tartaglia, cuatro chicas guapas y elegantes sobre el lema PEACE: acercándose a los 400.000 miembros
En cualquier caso, multitudinaria movilización en la red en un sentido y otro, es cierto que favorecida por el carácter mediático, provocador y populista del personaje en cuestión.
Interesante dinámica la desencadenada por la interacción entre realidad virtual y callejera, entre la dimensión digital y la clásica: nueva guerra de guerrillas, desconocida por lo inédito de su combinatoria. ¿Qué efectos pueden producir la redes sociales en los movimientos de masas?
El 9 de octubre se creó el grupo No-Berlusconi Day, con apenas unos miles de fans, aunque repartidos y multiplicados en distintas versiones de la misma iniciativa en Facebook. Pero el efecto viral resultó ser muchísimo mayor cuando al fin se trasladó a la calle: las manifestaciones del 5 de diciembre sacaron a casi medio millón de italianos de sus casas.
¿Las redes como escenario activo de agitación política?