No es el argumento de un thriller sino algo mejor: un episodio de la vida real. Los encargados de monitorizar el tráfico de correo basura mundial se llevan el mayor susto de su vida profesional: acostumbrados a registrar un volumen cercano a los 200.000.000.000 (200 mil millones) de mensajes spam diarios, el pasado martes día 11 descubren que de golpe desciende a unos 110 mil millones. Una reducción fulminante de un 70%, ¿catástrofe nuclear?, ¿derrumbe de la red eléctrica y del cableado telefónico planetario?
No. Simplemente había sido desconectada la empresa McColo Corp, dedicada aparentemente a servicios de hosting y otros relacionados con Internet pero en realidad a funcionar como plataforma frenética de spam.
Golpe duro contra la mafia del spam, rezan los titulares (Kriptópolis, Ars Technica, Blogoff o Menéame)
Y me acuerdo de tantos titulares en prensa y televisión: la mayor operación contra el narcotráfico, captura del mayor alijo de cocaína de toda la historia, cae el cártel más poderoso, decomisada la partida de hachís jamás descubierta… etc, etc, etc