
Ayer Facebook estrenaba su nuevo servicio de vídeollamadas sobre Skype: quien no corre vuela en esta guerra en las redes que se ha acelerado estos últimos días.
Aunque Google+ todavía no rueda a pleno rendimiento (el oscurantismo sigue marcando la gestión de unas invitaciones que siguen sin abrirse al público), el efecto de su llegada está funcionando como un dinamizador de primer orden. Seguramente porque se ha puesto en marcha una nueva fase en la historia de las redes sociales en la que estas van a convertirse en plataformas autosuficientes que integran todo tipo de servicio. Verdaderos portales que, a diferencia de los clásicos, no conducen a la inmensidad de Internet sino a la propia red.
En este sentido hay que entender el cambio de nombre de Blogger y Picasa, que dejarán de ser servicios independientes para convertirse en partes de Google+: Google Blog y Google Fotos.
Lo mismo con Hangout, el vídeochat integrago en Google+ que va acompetir con las vídeollamadas de Facebook en superioridad de condiciones, las derivadas de usar un software de código abierto (recuerda que Skype usa un protocolo propietario y que además Microsoft ha cerrado las compatibilidades con programas abiertos) y permitir el acceso de terceros vía APIs
Vía Slashgear



No por Microsoft, por supuesto, que pagó casi 9.000 millones de dólares por mantenerlo en secreto y poderlo explotar en exclusiva, sino por un desarrollador freelance llamado Efim Bushmanov que 
Microsoft no se rinde. No se resigna a ser un secundario en Internet mientras exprime el suculento negocio de software en el que podría vivir de rentas con solo seguir explotando su Office y su Windows.
Skype crece y crece y crece, afianzándose como referencia dominante y convertido de facto en estándar de telefonía por Internet.