Los sitios de descarga directa también están en la lista negra de la policía multimedia al servicio de la industria y los gobiernos, sobre todo desde que los usuarios (por ejemplo en Francia) sustituyen los sitios P2P por otros de descarga como Megaupload.
Megaupload (y su correspondiente servicio en streaming Megavideo) lo tienen bastante bien para resistir el asedio por su propia ubicación física: Hong Kong queda lejos de la jurisdicción occidental.
Pero Rapidshare es más vulnerable: funcionar en Suiza permite un marcaje mucho más cercano. Sin embargo, como ha pasado tantas veces en los tribunales españoles, en este caso la justicia alemana contradice de nuevo la doctrina oficial al desestimar una denuncia presentada por Atari. La base argumental del tribunal de Düsseldorf: Rapidshare ya adopta medidas más que suficientes contra la infracción de los derechos de autor, y técnicamente es inviable la supervisión manual de cada uno de los archivos que alberga, así como el borrado automático de todos aquellos que coinciden con archivos protegidos con copyright.
Triunfo pues del garantismo en esta larga lucha de la industria contra el derecho a compartir.
Fuente: TorrentFreak