El ex rey del pollo frito (¿o aún sigue siendo un matón de barrio?) ha puesto en marcha varias campañas para limpiar su nombre de la basura que inunda Internet. Consiguió, en primera instancia, cerrar el canal de El Jueves en YouTube, pretendió sin éxito que se retirasen judicialmente unos comentarios en 20minutos, y ahora ha iniciado una campaña en contra de las webs que considera atacan su honor de eterno adolescente.
Sin embargo, como asegura David Bravo en entrevista para La 2 el jueves 14, descargarse un disco de Ramoncín no es comparable a comerciar en la red con un fármaco ilegal que atenta contra la salud pública. Aunque el hombre se ha patentado como marca registrada, para así poder emprender acciones legales
http://www.youtube.com/watch?v=tMr3eXmb3Vk
Fuente: Menéame