Si compras un libro sólo puedes leerlo tú. No lo prestes a tu amigo ni a tu hermana ni a tu colega: con esta actitud insensata atentarías contra los derechos de propiedad intelectual y colaborarías fatalmente en la ruina de los escritores. Es más, incurres en un delito legal que podría acarrearte denuncias y la prohibición de acceder a ninguna otra librería o biblioteca durante una larga temporada.
Recuerda: prestar un libro de tu propiedad a cualquier otra persona para que pueda leerlo es una práctica ilegal. No seas tú también cómplice de la piratería que destruye nuestra cultura