
No sabíamos cómo Google+ iba a diferenciarse de Facebook: nadie se va a la competencia si se ofrece lo mismo.
Las primeras valoraciones de los usuarios de G+ destacaban la privacidad como una de las mayores aportaciones, en contrate con Facebook, una red cada vez más intrusiva y que practica un férreo control sobre la propiedad de los contenidos que se suben.
Hoy un artículo de AllThingsD estima que más de un 60% de la actividad en la red de Google es de alguna forma privada, es decir que no se comparte públicamente sino que se acota a círculos o contactos determinados.
Esta podría ser una de las grandes bazas de G+ para una implantación definitiva, más allá de la buena acogida del público tech, y no parece exagerado imaginar un futuro cercano donde Facebook sea una red plagada de publicidad y de spam mientras G+ es un espacio discreto donde las comunicaciones y los datos quedan bajo control y decisión de un usuario más exigente.
Vía AllThingsD
Por cierto, los índices de satisfacción del cliente norteamericano con respecto a Facebook no mejoran



Ya lo dijo Richard Stallman: no confíes en la nube, no delegues tus datos a terceros. Y no se trata solo de Facebook o Google, dos clásicos en la gestión alegre de nuestra privacidad. Ahora la frivolidad 



