
La inutilidad de muchas presentaciones realizadas en PowerPoint que se muestran en multitud de reuniones, talleres, ponencias y todo tipo de actos académicos y comerciales ha sido cuantificada en Suiza por el recién constituido Anti-PowerPoint Party (APPP): nada menos que 2.100 millones de francos suizos al año, unos 1.800 millones de euros.
Y en el conjunto de Europa calculan que tales presentaciones representan unas pérdidas de 110.000 millones de euros anuales en productividad.
El APPP, constituido el pasado mayo, ha anunciado que se presentará a las elecciones legislativas que se celebran en su país el próximo otoño. En su programa, una iniciativa estrella: convocar un referendum para la prohibición del programa PowerPoint.
Hay que recordar que esta no es la primera reacción contra el software de Microsoft. En la red puedes encontrar un club de odiadores de PowerPoint o hipótesis que le atribuyen la causa del desastre militar norteamericano en Afganistán

