El Hombre de Flores (Homo floresiensis, aka Hobbit por el pequeño tamaño de su cuerpo y cerebro) era considerado hasta ahora una versión disminuida de la especie Homo sapiens, tal vez afectada de microcefalia.
El Homo floresiensis fue descubierto gracias al hallazgo hace 6 años de un esqueleto fósil de 18 siglos de antigüedad en la isla indonesia de Flores. Este esqueleto humano de dimensiones reducidas corroboró que esta isla fue una especie de fleco evolutivo donde las distintas especies mutaron hacia formas gigantes o enanas. Al parecer, esta especie de apenas un metro de altitud descendería del Homo erectus, afectado de enanismo como consecuencia de carencias nutritivas en la isla de Flores.

Ahora el Stony Brook University Medical Center de Nova York ha dictaminado que, desde un punto de vista científico, el Homo floresiensis es una verdadera y diferenciada especie humana. La confirmación se basa en análisis estadísticos, realizados por los investigadores William Jungers, y Karen Eaa, de restos óseos de una mujer que permiten la reconstrucción virtual del cuerpo de esta especie con tibi y peroné más pequeños que los de los pigmeos o bosquimanos.
El estudio ha sido publicado con el título The geometry of hobbits: Homo floresiensis and human evolution en la revista Significance (puede solicitarse un ejemplar en PDF a la dirección physicalsciencenews@wiley.com)
La noticia, en Eurekalert
Vía L’home dibuixat