Aunque la cumbre de Cancún ha finalizado sin grandes acuerdos (prórroga del protocolo de Kioto y creación de un Fondo Climático Verde de 100.000 millones de dólares, que Bolivia no ha suscrito), la noticia paralela sobre la reducción del agujero en la capa de ozono en la Antártida refuerza una visión optimista sobre el cambio climático.
Según el Instituto Nacional del Agua e Investigación Atmosférica en Sídney, el tamaño y la masa del agujero son los menores en los últimos cinco años, como consecuencia de las medidas adoptadas en el Protocolo de Montreal en 1987.
Fuente: EcoDiario