
De acuerdo, es más ligero y más delgado, tiene más procesador, más GPU y más cámara. Y el repositorio de aplicaciones y juegos en la App Store crece y crece.
Pero no admite Flash, con lo que te pierdes muchos gráficos interactivos y animaciones que pueblan la red.
Sigue sin tener conexión USB ni tarjeta de expansión para almacenar películas hasta 16 o 32 Gb extra.
Y el Bluetooth continúa capado: sirve para conectar inalámbricamente auriculares y poco más.
Necesita de un PC (Mac o Windows) para activarse.
Vale. Algunas de esta limitaciones pueden salvarse comprando periféricos o dispositivos complementarios. Y otros jailbreakeando directamente la tableta de Apple. Pero todo esto exige de un gato adicional o bien de una cierta destreza para “domar” un aparato que sale de fábrica entrenado para integrar al usuario en el ecosistema de Apple.
En este sentido, el iPad 2 no modifica para nada las reglas del juego. Al contrario, las subraya: comprar esta tableta implica aceptar las condiciones más intransigentes del mercado.