
El mesilato de eribulina, fabricado a partir de un producto aislado de una esponja marina, había mostrado desde años atrás sus virtudes como prolongador de vida en casos de cáncer de mama metastásico.
Recientemente el Instituto de Oncología del hospital de la Vall d’Hebron ha creado un medicamento que ya ha sido aprobado en EEUU y se comercializará en Europa a finales de año, basado en la eribulina, que se ha demostrado igualmente exitoso (alarga la supervivencia y es menos tóxico) en un amplio estudio denominado EMBRACE coordinado por el doctor de la Vall d’Hebron Javier Cortés y llevado a cabo en centros de EE UU, España, República Checa, Eslovaquia, Francia, Rusia, Bélgica o Inglaterra.
Según Javier Cortés: “”La eribulina es la primer monoterapia que aporta mejoras estadísticamente significativas en la supervivencia global de pacientes con cancer de mama anteriormente tratados con antraciclina y taxanos. Es un avance importante en términos de opciones de tratamiento del cancer de mama, ya que actualmente no existe un estándar de tratamiento para estas pacientes”.
La eribulina se elabora a partir de la esponja marina Halichondria okadai (imagen superior).
Enlace: Eribulin monotherapy versus treatment of physician’s choice in patients with metastatic breast cancer (The Lancet)