
Lo he escuchado varias veces estos días en declaraciones de expertos: el desastre eléctrico provocado por la nevada en Catalunya se hubiese podido minimizar de haber tenido Endesa una red menos centralizada: las redes radiales se muestran menos eficaces que las redes malladas en casos de sobrecarga o avería. Una afirmación que nos resulta comprensible a los legos, y además nos suena a moderna. Las estructuras centralizadas y piramidales (típicas de sociedades autoritarias y de instituciones como el Estado, la Iglesia, el Ejército y las primeras grandes fábricas de la producción en serie) han pasado a la historia y han sido sustituidas por estructuras en red más ágiles como las que adopta el nuevo capitalismo deslocalizador. ¿No es Internet acaso el mejor ejemplo de esta sociedad red de la que habla Manuel Castells?
Dejando de lado modelos abstractos y sentido común, lo que más llama la atención es que anteriores caídas masivas del servicio eléctrico en Catalunya fuesen atribuidas por las autoridades a una estructura anticuada y centralizada, sin que Endesa (de facto, un monopolio) haya modernizado su red. El negocio no entiende de desabastecimientos, y las autoridades miran hacia el cielo.