La vida está llena de espontáneos que buscan (y suelen conseguir) su minuto de gloria. Había en las corridas de toros, los hay en los partidos de fútbol y hasta en el festival de Eurovisión: ¿recuerdan al catalán Jimmy Jump?
Internet es una estupenda plataforma para tales propósitos, y los blogs y foros están repletas de trolls que se meten (o inician) en cualquier polémica para chupar cámara.
También hay fans desubicados que se empeñan en vampirizar a sus ídolos, como en la vida real se acercan peligrosamente a Madonna o Justin Bieber. Fetichistas que pueden llegar a suplantar a su dios, máxima expresión de identificación.
Eso es lo que ha hecho un internauta durante unas horas en Twitter antes de ser advertido y cerrar voluntariamente la cuenta @lluisllach donde había conseguido más de 600 seguidores y escrito más de 300 actualizaciones, según informaba ayer AraGirona.
Pero, ¿quién es Lluís Llach? se preguntarán los más viejos o despistados del lugar. El que puso letra y música al himno antifranquista L’estaca, adoptado después (y este es un dato que mucha gente desconoce) por el mítico sindicato polaco Solidaridad (Solidarnosc) de Lech Walesa.
Dejo aquí una versión sinfónico-coral de un concierto celebrado en Gdanks, con motivo del 25 aniversario del sindicato: