
Según RTVE.es, el popular cliente de música en streaming se echa en brazos de Facebook, y la alianza será anunciada el próximo 27 de abril.
Movimiento con antecedentes: el año pasado Spotify ya anunció opciones para compartir mediante Facebook. La integración del reproductor en la red social viene rumoreándose desde hace un tiempo casi como una convergencia natural.
Además, ambas empresas comparten inversor, el multimillonario chino Li Ka-Shing.
Spotify arrastra un problema de monetización similar al de YouTube (tienen los usuarios pero no un modelo de negocio rentable) que le empuja a buscar un mercado como el que dispone Facebook: las cuentas premium se integrarán en el gigante social, una estrategia para atraer y multiplicar estos usuarios de pago que tanto necesita Spotify pero hasta ahora se resisten a crecer.
Por su parte, Mark Zuckerberg lleva tiempo empeñado en disponer de un servicio de música, y había negociado con Rhapsody, iLike, Lala y iMeem y otras discográficas.
Si a todo esto le añadimos la empatía personal («Spotify is so good…» escribió Zuckerberg), la noticia de ayer no hace sino confirmar la solución de un puzzle en que las piezas encajaban.