
¿Recuerdan la famosa paradoja del mapa que pretendía reproducir a escala real el territorio representado? Las diferentes versiones de la narración (Baudrillard, Borges, Alfred Korzybski…) coinciden en destacar la imposibilidad del intento: los geógrafos y cartógrafos implicados en el proyecto tuvieron que admitir que el mapa no podría ser contrastado, al cubrir íntegramente el territorio. ¿Para qué consultarlo, además, teniendo a mano el propio territorio? Cualquier representación simbólica deja de ser eficaz si no mejora y simplifica el acceso y manipulación de la realidad.
Algo así puede pasar (confiemos que no) con el metaplaneta que pretende generar un grupo de científicos agrupados en el proyecto LES (Living Earth Simulator, Simulador de Tierra Viviente), oficialmente conocido como FuturlCT: una réplica virtual de la Tierra construida a partir de infinidad de fuentes (se calcula que procesará el equivalente a 2 mil millones de CDs mensuales) que permitirá reproducir, estudiar y prever catástrofes naturales, crisis financieras, epidemias, guerras, desastres cilmáticos y demás grandes problemas que amenazan la supervivencia de la Humanidad.
El proyecto LES puede considerae el equivalente en ciencias sociales al Large Hadron Collider, el Gran Colisionador de Hadrones, el acelerador de partículas que pretende verificar y estudiar el modelo estándar de la Física recreando las condiciones del nacimiento del Universo.
Fuente: BBC News | Vía Buscando la verdad


