
Película flojita que hace bueno aquello de que el 3D sólo vale para persecuciones cuanto más frenéticas mejor.
Fallan los actores (mejor dicho, los personajes, demasiado planos; se salvan en todo caso Johnny Depp, Helena Bonham Carter, el sabueso Bayard o los gemelos Tweedledum y Tweedledee), y la banda sonora es de relleno.
Me gustaron algunos escenarios (el palacio de la reina roja, por ejemplo) y escenas (la hora del té, la inspección a los sapos en busca de los pasteles reales desaparecidos), pero abundan los tópicos (desde la historia de una Alicia protofeminista hasta la batalla final contra un monstruo que parece salido de cualquier vídeojuego o película de bichos)
En cuanto a lo de espectáculo visual, bastante menos de lo que una promoción descomunal se había encargado de asegurarnos.