
Nada que ver con las ilusiones anamórficas de Julien Beever aunque alguna nos la recuerde. Esta es en realidad una instalación artística creada por el argentino Leandro Erlich que sorprende a los visitantes de ambos lados, los que están bajo la capa de pintura acrílica y los que están encima, atrapados unos y otros por la ilusión de una piscina llena de agua.
Enlace: Swimming Pool
Vía Neatorama