Adiós a Mobbler, FlipSide o MyStrands, aplicaciones de terceros que ponían Last.fm en nuestro móvil.
Justo acababa de anunciar el cobro de su estación de radio personalizada y completa el reajuste con esta nueva medida restrictiva: problemas de licencias (sic) obligan (sic) a Last.fm a bloquear el acceso a sus servicios de las aplicaciones cliente que accedían a sus servicios desde terminales móviles.
Para ello, modificarán su API: cierran la puerta de entrada para así poder cobrar impuestos a quien quiera traspasarla. La rotundidad del anuncio se flexibiliza ante las expectativas de negociar con terceros la autorización para poner de nuevo Last.fm en el móvil. Si se paga, no habrá prohibición.
Definitivamente, Last.fm (mejor dicho, la CBS) ha decidido convertirse en servicio de pago.
Vía Visual Beta
