Ayer se cumplieron 100 años de la muerte del novelista Emilio Salgari (1862-1911), famoso por sus novelas de aventuras y muy especialmente las protagonizadas por Sandokan. Salgari se suicidó, pero la nota que dejó plantea una realidad bien distinta a la versión oficial:
“A mis editores: A vosotros, que os habéis enriquecido con mi piel, manteniéndome a mí y a mi familia en una continua miseria o aún peor, sólo os pido que en compensación por las ganancias que os he proporcionado, os ocupéis de los gastos de mis funerales. Os saludo rompiendo la pluma. Emilio Salgari”.