
El PSOE no ha llegado a los 4.000 seguidores en su cuenta Twitter desde que la abrió hace un año, pero Sandro Rosell (@sandrorosell) ha conseguido 7.000 en apenas nueve meses: la diferencia entre el interés que despierta el fútbol (¿cuántos seguidores tendrían las cuentas de Messi o CR9?) y la política.
Rosell (furibundo enemigo de Laporta después de haber compartido los primeros tiempos de su mandato) es el candidato con más proyección entre los que participan en la carrera electoral para presidir el Barça. Y aunque él relativize esta impresión, ahí están los datos de Twitter y Facebook para proclamarlo presidente virtual, con una diferencia inicial, confirmada en las última semanas, entre Rosell (15.000 seguidores en Facebook) y el resto de candidatos (el que más, Marc Ingla, no llega a los 4.000)
También es cierto que Laporta no figuraba entre los favoritos cuando ganó las elecciones hace ocho años. Claro que en aquel tiempo no existían estos indicadores de popularidad que proporcionan las redes sociales. Lo cual abre un interrogante sobre su fiabilidad: ¿llegarán a ser tan creíbles como las encuestas?
Los datos, en Som digitals