¿Se sentirán atacadas las sociedades de gestión y demás representantes de la cultura (sic) española, que reclaman a ZP mano firme y rumbo en popa a toda vela? ¿Hay que castigar a Iberia por dejar en la cuneta a las pobres televisiones y conceder la exclusiva publicitaria a una red social de acceso (todavía) gratuito?