
La biología no necesita la existencia de Dios para explicar el origen y evolución de la vida, aunque los creacionistas se empeñan en negar toda la ciencia acumulada de Darwin para acá.
Ahora Stephen Hawking equipara la física a la biología. Aunque había mantenido la compatibilidad entre la existencia de Dios y la realidad interpretada científicamente (comprender sus leyes sería comprender a Dios), en su nuevo libro The Grand Design se muestra contundente: la física moderna no deja lugar para Dios en la creación del Universo.
Fuente: The Times (exige suscripción: 1,50 € día)
