Es un cruce genético atípico pero parece que se da de forma espontánea, con visos de consolidarse como especie: linuxeros que reniegan de Micro$oft pero ven con buenos ojos al propietarista Apple. Quizás sea una afinidad familiar (Linux y Mac provienen de Unix) o una química antiWindows. La cuestión es que estos nuevos híbridos son una mezcla de Linux por dentro y Mac por fuera, tal vez porque siguen afectados por las atávicas carencias estéticas de Linux y encuentran en el look Mac el alivio a sus fantasías.
El blog Maketeacheassier publica hoy un howto muy bien explicado, para pasar Ubuntu Hardy por el quirófano y dejarlo como un flamante Mac OSX Leopard.
Los utensilios para la operación son los conocidos paquetes Mac4Lin y Avant Windows Manager
