
En su pulso contra Google mantenido desde hace más de un año, el Gobierno chino (que recientemente dejó fuera de juego a Skype) ha decidido lanzar sus propias soluciones imitando al gigante de Mountain View. En vez del buscador de Google, los chinos ahora disponen de un casi clon, bautizado como Goso, siguiendo la estrategia de mimetizar al enemigo como hicieron hace unos meses con el servicio Map World, una réplica de Google Earth