
Supongo que ya conocerás Mi parentela, esta herramienta online para la creación y gestión del árbol genealógico familiar, suficientemente publicitada estos últimos días en la mayoría de webs especializadas.
Sólo me gustaría subrayar dos aspectos:
1. El acierto de presentar un interfaz (¿exageradamente?) atractivo y moderno. Una forma de conjurar desde el primer contacto toda reminiscencia con prácticas arqueológicas o rancias. El look simple y festivo le dan un aire nuevo, que nos distancia de los viejos árboles colgados en las paredes de nuestros abuelos.
2. El componente social. No sólo creamos nuestro árbol sino que apenas lo hemos iniciado ya podemos compartirlo con el resto de la familia. Curiosamente, la familia ha quedado relegada del boom de las redes sociales, obviando una función catalizadora que la ha convertido en “célula” estructurante de la sociedad. Esta nueva herramienta busca aprovechar el componente social de la familia poniendo a su alcance una actividad compartible: buscar fotos, datos, relaciones… La familia como hobby: buena apuesta
Redes sociales verticales: necesitan un componente específico que las justifique, más allá de los muchos servicios compartibles que ya ofrecen las redes generalistas.