
ADSLZone, Error500 o Xataka ON recogen el hilo informativo tejido en torno a varias pruebas (testimonios de moderadores en los foros oficiales de Movistar) que confirmarían la introducción de filtros para reducir la velocidad de descarga o subida de los usuarios.
A esta política “preventiva” se le llama FUP (Fair Usage Policy), y forma parte de la letra pequeña de los contratos que firmamos, aunque no se lleva a la práctica. Este es el argumento de Movistar para negar las acusaciones: siempre ha habido FUP.
Las declaraciones del mismo presidente de Telefónica realizadas hace unos meses avalarían esta tendencia a una Internet capada o de pago, que acabaría con las tarifas planas tal como las conocemos. La aplicación de FUP (o de otro criterio recién incorporado) supondría que, en nombre de la eficiencia y aún de un justo reparto de la banda ancha, se limitarían las descargas cuando la operadora considerase que son excesivas.
Movistar no sería la primera en aplicar criterios restrictivos. En Reino Unido, las operadoras O2 y BT ya los implantaron según un modelo que puede generalizarse: dos tipos de contrato. El de siempre, convertido ahora a servicio premium (pagarás más por asegurarte descargas ilimitadas), frente al nuevo (una especie de ADSL low cost, que a cambio de tarifas baratas se reserva el derecho de filtrar conexiones a YouTube y demás sitios de vídeo, además de limitar las descargas y la cantidad de banda en función del consumo)