
Según el flamante conseller de Interior de la Generalitat, la culpa de la crispación durante el desalojo de la plaça Catalunya (una simple operación de limpieza) hay que atribuirla a las redes sociales, a través de las cuales se propagaron consignas de resistencia y provocación, que generaron la correspondiente respuesta policial. Según Puig ya existe una opinión pública harta de la “dictadura de las redes sociales”.
Hay que recordar que Felip Puig ha dado marcha atrás en la implementación de cámaras en las comisarías, puesta en marcha por su antecesor Joan Saura (ICV) a pesar de la oposición de algunos sindicatos policiales. Durante el tiempo que han funcionado las cámaras, las denuncias ciudadanas por torturas han disminuido un 40%, a pesar de lo cual Felip Puig ha optado por retirar una medida ya adoptada por la Ertzaintza desde 2005.
Ahora más que nunca, la imagen de Puig luciendo un bate de beisbol en una concentración electoral de su partido, CDC.
Vía Publico