Finalmente Camps será juzgado, tras más de 2 años de instrucción del sumario durante los cuales él y los demás imputados en la causa Gürtel (altos cargos de la Generalitat valenciana presidida por Camps) han tenido todas las oportunidades del mundo para dejar voluntariamente sus responsabilidades políticas.
Ni lo han hecho ellos ni se lo ha pedido el presidente del PP: París bien vale una misa, y Rajoy fue ratificado como líder nacional en un congreso que preparó el sector valenciano como el más inteligente abrazo del oso.
No importa, el programa de regeneración política y económica (la comunidad valenciana es la más endeudada de España después de Catalunya) sigue adelante, prietas las filas, impasible el ademán.
Ninguna investigación judicial puede debilitar aquella tautología inventada por Aznar: “España va bien”.
¿Democracia real? No, gracias.
Foto: El Mundo







