
Google creó el pasado diciembre una división empresarial con sede en Delaware para dedicarse a la compra y venta de electricidad, como punta de lanza para entrar en el mercado de energías renovables.
Google Energy estaba pendiente del permiso de la Comisión Federal para la Regulación de la Energía (FERC), que finalmente lo ha concedido.
El objetivo inmediato de Google Energy es proveer de energía más barata a sus grandes servidores, un ahorro millonario teniendo en cuenta su enorme consumo: Google gasta el 3% de la energía de todo Estados Unidos.
El interés de Google por el mercado de infraestructuras no es nuevo. Además de crear el software PowerMeter para el control doméstico del consumo eléctrico, ofrece acceso a Internet de 1 Gbps o monta gratuitamente redes WiFi en Mountain View, San Francisco y aeropuertos.