
Se llama Jacob Barnett (en la imagen, a la derecha), tiene un coeficiente de inteligencia de 170 (a los 3 años resolvía puzzles de 5.000 piezas) y está diagnosticado como autista, con síndrome de Asperger. Estudia en la Universidad y pasa gran parte de su tiempo haciendo cálculos y complejas operaciones matemáticas, una actividad que su madre se decidió a grabar en vídeo para enviarlo al Instituto de Estudios Avanzados, donde un eminente profesor de astrofísica pudo confirmar que los trabajos de Jacob desarrollaban un modelo físico que cuestiona y amplía la propia teoría de la relatividad de Einstein.
Vía Daily Mail