
He instalado Ubuntu 10.04 Lucid Lynx en varios equipos, algunos de ellos portátiles. En un caso, sin problemas de conectividad (desde el primer momento funcionaba la red inalámbrica) pero en otros tres no detectó la tarjeta WiFi, a pesar de que se trataban de ordenadores que llevan poco tiempo en el mercado.
Por alguna razón, en este caso Ubuntu Lucid no instala automáticamente los drivers correspondientes, y hay que hacerlo manualmente. La mejor solución: dejar que lo haga Ubuntu ![]()
Conectamos el portátil a la red local y lo configuramos si no está en DHCP, de forma que podamos salir a Internet. Ahora basta que vayamos a Administración -> Sistema -> Controladores de hardware de forma que Ubuntu detecte los drivers que necesita nuestra tarjeta.
Y de paso actualizaremos los drivers propietarios de la tarjeta gráfica (me pasó con un portátil con ATI), si los necesita.
