La tendencia que marca el llamado cloud computing y que nos lleva a trasladar buena parte de nuestros datos a Internet y a confiar en servicios online para gestionar por ejemplo nuestro correo, me recuerda aquella famosa frase de un presidente: “Estamos frente a un precipicio pero no vacilaremos en dar un paso al frente”.
Asusta delegar en un servidor anónimo la responsabilidad de vigilar nuestra vida digital. Pienso en García Márquez, un neurótico de las copias de seguridad, e imagino el vértigo que le producirá la posibilidad de que sus borradores queden flotando en algún almacén sin dirección postal en Internet.
La era del cloud computing, de la computación en la nube, nos asusta: es otro paso más en la dirección del Gran Hermano, una nueva pérdida de control sobre nuestro yo y su entorno inmediato.
Frente a esta resistencia, sin embargo, estas reflexiones:
1. ¿No pasó lo mismo con el dinero cuando los bancos comenzaron a gestionar las nónimas de las empresas y en general los fondos de cualquier ciudadano? Hoy no queda nadie que se niegue a cobrar a través del banco su salario pero hubo un tiempo en que la gente desconfiaba, con razón, de las entidades financieras y prefería guardar los ahorros entre el somier y el colchón, dentro de un calcetín o bajo un ladrillo. Se aferraba a la seguridad física de lo que se puede tocar y contar.
2. ¿Cuántas veces, sobre todo si empleas Windows, no te ha pasado que has perdido tal o cual documento, fruto de un virus, una corrupción en el sistema de archivos, un formateo obligado o un simple descuido? ¿De verdad es más seguro un ordenador personal que un servidor profesional?
El futuro inmediato de nuestra vida digital está en la Red, lo mismo que nuestro dinero está desde hace tiempo en los números del banco.
No nos pedirán permiso, simplemente se irá imponiendo. Sucederá, y hoy los sitios de almacenamiento y servicios online son una avanzadilla de lo que será normal.
¿Acaso no reservamos ya el billete de avión en Internet? ¿Quiere decir esto que confiamos en tal o cual agencia online?: No; simplemente, forma parte de nuestra vida.
Ni mejor ni peor que la anterior (personalmente pienso que mejor), sino distinta