Todavía en fase de experimentación, los nuevos especialistas en tecnología de células madre aseguran que es cuestión de 20 añitos. En dos décadas se habrá estandarizado una nueva medicina que nada tiene que ver con la actual, básicamente invasiva (vía química o quirúrgica) ni la tradicional, básicamente preventiva, ni siquiera con las alternativas, básicamente naturistas u homeopáticas.
La medicina preventiva es una mezcla de todas ellas: es invasiva por cuanto penetra en el cuerpo del enfermo, aunque sin ánimo de combatir al enemigo (virus, bacteria, células cancerígenas…) ni manipular tejidos dañados. Puede considerarse homeopática por cuando cura mediante el principio de los iguales. Y en cierta medida es naturista por cuanto usa células humanas: ¿existe algo más natural?.
Es ante todo el resultado de la investigación y la biotecnología, que nos devuelve al principio de la vida. La ciencia más sofisticada ha descubierto que el propio cuerpo es el mejor sanador. No importará trasplantar órganos ni implantar prótesis ni arrasar mediante un ejército químico. Las células madre embrionarias están resultando ser los mejores agentes para la reparación , limpia, inteligente y sistemática, del cuerpo humano.
¿No les parece que tiene algo de sostenible esta nueva medicina regeneradora?