El programa Tot és molt confús de Catalunya Ràdio consiguió saltarse filtros y controles de la Casa del Rey. Un locutor se hizo pasar por el presidente de la Generalitat y consiguió mantener una breve conversación con Juan Carlos, que volvió a demostrar que es un cachondo.
La emisora no autorizó la emisión de la charla por cuanto el método empleado va en contra de su libro de estilo, pero la broma ya está en Internet: