
No se trata de un relato de política ficción ni de un titular fraudulento vomitado por la liga de enemigos de los derechos de autor.
Es simplemente un duplete informativo que convierte el día de hoy en otro como cualquiera, cargado de realismo y sentido común.
Y lo más curioso: no se ha registrado la muerte por inanición de ningún cantante español.
Efecto Rubalcaba, consecuencia de la operación SGAE o simple actualización de posturas muy castigadas en unas elecciones que resultaron un varapalo mayúsculo, lo cierto es que el Gobierno parece al fin reaccionar y desandar lo andado.

