Nunca en el siglo de vida que lleva funcionando el Servei Meteorològic de Catalunya se habían registrado los 39,3º que alcanzó ayer viernes 27 de agosto la ciudad de Barcelona, donde nunca se habían superado los 39º, aunque en Collserola se llegó a los 39,8º en 1982.
Y esto que el cambio climático es un invento catastrofista de ecologistas y vendedores de energías renovables…
Es curioso que en una época desideologizada como la nuestra en la que los Estados tiene cada vez menos competencias reales (ZP decide según evoluciona la confianza de los mercados y haciendo caso del FMI y el Banco Mundial), los partidos políticos tienden a parecerse más y sobre todo la ciudadanía da la espalda a los grandes debates… que el cambio climático genere posicionamientos ideológicos. La derecha empeñada en negar las previsiones de un futuro insostenible, la izquierda predispuesta a potenciar energías alternativas a las fósiles (petróleo, gas…).
El caso de EEUU (espejo de cómo se orienta buena parte del mundo occidental) era, hasta la llegada de Obama, paradigmático: los Bush formaban parte del clan petrolero, mientras que Al Gore se ha convertido en el gran portavoz internacional de la cruzada contra el cambio climático.
Fuente: VilaWeb


