


El Centro Internacional de la Fotografía de Nueva York ha organizado una exposición que muestra las fotografías de Hiroshima recién bomardeada, inéditas hasta ahora por la censura que impuso el Gobierno de EEUU después de tomarlas.
66 años después, finalmente son recuperadas bajo el título Hiroshima: Ground Zero 1945, en memoria de una catástrofe nuclear que el gobierno norteamericano decidió investigar a su manera. Envió a un equipo de técnicos junto a varios fotógrafos para estudiar los efectos urbanísticos que había generado la bomba que acababan de lanzar. El interés de la misión era de lo más pragmático: aprender para incorporar estos conocimientos a la hora de diseñar reformas urbanísticas en su país. Hiroshima como experimento útil: dónde y cómo distribuir edificios para minimizar el impacto de un accidente o ataque nuclear.
De ahí que las fotos muestren paisajes urbanos y no personas. No se trata de un testimonio humanitario sino de un reportaje técnico. ¿No hacían algo parecido los nazis en los campos de concentración?
Hiroshima: Ground Zero 1945 from ICP on Vimeo.
