Un tiempo, la Iglesia católica componía su lista de libros prohibidos, el famoso Índice, que dirigía dogmáticamente el criterio de los lectores y los límites de todos los agentes culturales: editores, bibliotecas, escuelas.
Sin duda esta práctica hoy nos resulta intolerable. Pero al mismo tiempo estamos de acuerdo en que Internet y los demás medios deben ajustrase a unos principios deontológicos, que coinciden básicamente con la legislación vigente y el respeto a los derechos humanos. Pero, ¿quién y cómo decide en aquellos casos dudosos?
De la censura autoritaria y vertical a la horizontal y participativa. Habrás visto que la mayoría de sitios sociales añaden a cualquier documento (imagen, vídeo…) un enlace para denunciarlo como improcedente y contribuir así a su eliminación.
Esto es lo que ha pasado con la página que la versión inglesa de la Wikipedia dedica al grupo alemán de heavy metal The Scorpions. La fotografía que ilustra la portada de su álbum Virgin Killer (1976) ha sido denunciada por la Internet Watch Foundation (IWF), cuya lista de sitios prohibido es muy usada por los proveedores de Internet en Reino Unido.
Polémica servida. Unos, más permisivos y liberales en la onda de una moral sexual sin tabúes, piensan que el bloqueo está injustificado. Otros, más cercanos a la intransigencia frente a la pederastia, apoyan la prohibición.
¿Qué piensas?
Fuente: Telegraph.co.uk