
La Fundación Bill & Melinda Gates, en colaboración con el gobierno alemán que ha contribuido con 10 millones de dólares, desarrolla en Kenya un proyecto a cinco años vista que debe proporcionar servicios de saneamiento a 800.000 personas y agua potable a otras 200.000.
Según UNICEF, 1,2 millones de niños mueren anualmente en todo el mundo de diarrea como consecuencia del contacto con heces humanas: más de 1 millón de personas no tiene acceso a ningún tipo de retrete u otro sistema de eliminar los residuos.
El programa financiado por Gates busca fórmulas novedosas que permitan acceder a un tipo de váter o inodoro distinto del clásico, compatible con la escasez de agua en las zonas urbanas pobres o marginales donde va a implantarse, y basado en el concepto de reciclabilidad. Entre otros experimentos que están desarrollando los ingenieros de la Fundación: usar la orina como fertilizante nitrogenado o incluso transformada en agua potable, o la reutilización de los excrementos como compost.
Fuente: Bill Gates’ Next Great Innovation: The Waterless Toilet (WorldCrunch) | original, en Die Welt
Imagen: Foundation Melinda & Bill Gates
El vídeo documenta el trabajo de campo realizado por Rose George (The Big Necessity, traducido al español: La mayor necesidad. Un paseo por las cloacas del mundo) en Mozambique para estudiar esta problemática sanitaria.
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