Ahora sí.
Aunque los teletipos y las redacciones de los periódicos tenían redactado el obituario desde hace semanas, hoy Berlanga ha decidido morirse.
De su obra me quedo con Rafael Azcona (¿el mejor guionista del cine español?) y El verdugo, una película que me parece sencillamente perfecta.
De su vena valenciana y su cine coral en color no volvería a ver nada, me parece que la mediocridad del tardofranquismo y la transición se impuso a su genialidad.
Su última aparición recupera la parte más solidaria de su gran humanidad:
