
Recreación pop realizada por Dave MacDowell del famoso cuadro pintado por el tenebrista Caravaggio (1571-1610) que muestra al discípulo Tomás poniendo el dedo en la llaga (de ahí deriva la popular expresión) de Jesús para comprobar que realmente había resucitado.

John tuvo la suerte de morir en pleno éxtasis de la rebelión cívica que supusieron el rock, los Beatles, los hippies, las drogas, el pacifismo, el orientalismo o la revolución sexual. Paul sobrevivió a su época y desde entonces explota aquellas rentas, tal vez con la envidia de contemplar cómo se sigue adorando al gurú Lennon.




