
Los grandes tiburones blancos acuden a la llamada de la música… si es de AC/DC. Sobre todo si el tema que suena es Shook me all night long o If You Want Blood.
Esta es la observación empírica realizada por Matt Waller (en la imagen), un promotor australiano de espectáculos acuáticos relacionados con tiburones, que apunta como explicación la baja frecuencia de las canciones del grupo de heavy metal y que ha anunciado que continuará explorando esta particular conducta junto a un equipo de científicos.
Por cierto: los tiburones no atacan a las personas (a no ser que las confundan a lo lejos con focas) y en el caso infrecuente de que lo hagan no las devoran a dentelladas ya que nuestra carne es poco grasa para su gusto y desprecian el cuerpo humano apenas lo prueban. Las muertes por ataques de tiburones son debidas a desangramiento.
Según los expertos, un acercamiento peligroso de escualo puede neutralizarse con un simple golpe seco en el morro. Otra cosa es la sangre fría que hay que tener para reaccionar así, con toda la literatura tremendista que sataniza a esta especie.
Vía Cuchara Sónica