Si ya hemos trasladado casi toda nuestra experiencia real a la dimensión virtual, ¿por qué no también la despedida de este mundo? Hasta hace poco monopolio de la iglesia, cada vez se populariza más el ritual civil, desde la cremación a las exequias sin funeral. Y ahora desembarca en el negocio la gestión online de tales eventos.
Si podemos seguir a nuestros hijitos moviéndose en las guarderías a través de Internet, ¿por qué no transmitir vía web cualquier tipo de ceremonia fúnebre, religioso o no? Esta es la última moda en EEUU: funerales online.
Funeral One, con sede en Michigan, ofrece a sus clientes una cobertura social 2.0 para el acto: páginas web dedicadas al difunto donde se publican mensajes de condolencia; o un vídeo acerca del personaje, creado por la familia; o recordatorios con fotos imprimibles del finado; o una recopilación de la actividad en Internet que hubiese podido generar, recopilando su actividad en redes sociales. además retransmite el funeral en streaming, con una copia en DVD para el recuerdo.
El anuncio promocional de la compañía me recuerda la película Abre los ojos, con esta insistencia en un mundo limpio: morir como antesala del paraíso.
Event by Wire es otro servicio de webcasting que igualmente ofrece retransmisión en directo por Internet del funeral, aunque con una calidad de vídeo superior.
Fuente: The New York Times